face to face

Llevo algún tiempo siguiendo de cerca el tema de los bots, esos programas que pueden conversar (más o menos) como un humano, normalmente mediante un chat, y que también son capaces de realizar acciones en plan mayordomo virtual, como comprar entradas de cine o encargar una pizza.

Claro que esto de los bots no es una cosa nueva, como casi todo. Ya llevan algunos años con nosotros. Un ejemplo famoso es el de Ikea en su página web… o el omnipresente Siri en el iPhone… o el Cortana en el windows… pero es ahora cuando en, plan the rise of the machines, se están poniendo de moda al juntarse la computación en la nube con el machine learning, haciendo posible teniendo un bot as a service en el que cualquier desarrollador, incluso de manera gratuita, puede desarrollar su propio bot para proporcionar un nuevo canal de negocio a su empresa. Pero yendo un poco más allá, y jugando un poco a T.I. ficción (o no tanto),

¿Que pasaría si la integración entre los servicios de dos empresas se hiciera mediante dos de estos bots, en lugar de los típicos servicios web a los que estamos acostumbrados?.

Quiero decir, por ejemplo, que si una empresa quisiera comprar un seguro a otra empresa, en lugar del típico servicio web de tarificar y contratar, con sus interfaces (sus contratos) definidos mediante un documento WSDL en el caso de un servicio SOAP, o de un swagger o similar en el caso de un servicio REST… ¿que pasaría si cada empresa dispusiese de un bot inteligente y que simplemente se pusieran hablar entre ellos como si de dos personas se tratase en una antigua plaza del mercado?. Este podría ser un diálogo:

– me interesa un seguro para un automóvil
– ¿que marca y modelo?
– Opel Astra 1.8i
– ¿quieres vehículo de sustitución?
– No
– …
– Son 340€. ¿Cómo los vas a pagar?

Evidentemente el lenguaje natural tiene muchos defectos para su tratamiento por un programa, principalmente su ambigüedad y su falta de concisión… Pero si nos ha servido a los humanos hasta ahora también podría valer a las máquinas. Además hay que tener en cuenta el aspecto inteligente y de acceso a la información de estos nuevos bots… Así por ejemplo, en una nueva hipotética conversación para comprar un nuevo seguro valdría con decir:

– quiero un nuevo seguro como el de antes pero para este otro modelo de automóvil…

La cosa cambia ¿no?

Ahora mismo puede parecer una absurdez tener este tipo de conversación entre dos programas, pero creo que es posible que nos encontremos con algo así dentro de no tanto tiempo.

En definitiva y aunque ahora nos parezca ciencia ficción no dejo de pensar que tal vez el futuro próximo que nos aguarda sea el de que los bots empresariales hablen unos con otros, con cientos o miles de conversaciones por segundo, con un conocimiento generalista, en el que no haya que predefinir previamente los interfaces de los servicios y que se puedan entender perfectamente… Al fin y al cabo son inteligentes ¿no?

Tan inteligentes que, como decía la revista Wired esta semana, estos entes de software ya no se programarán, simplemente se entrenará su inteligencia artificial…