Mudanza

Aunque hay determinados supuestos que a veces nos parece que no van a ocurrir nunca… el día menos pensando, zas… van y ocurren.

Hemos tratado el desacoplamiento una y otra vez, diciendo que es uno de los principios básicos de SOA y también el que aboga por la transparencia de la localización física del servicio.

¿Y que pasa el día que trasladan las máquinas de un centro a otro? Pues pueden pasar dos cosas:

  1. Seas la persona más feliz del mundo al poder ir haciendo los traspasos de forma gradual al tener los servicios y por tanto las aplicaciones desacopladas
  2. Seas una persona con un problema muy, muy gordo

Si estás en el segundo caso, creo que será el momento de acordarte de los beneficios de SOA y de por qué no los aplicaste cuando estabas a tiempo. El famoso bing bang se va a quedar pequeño si lo comparamos con el “movimiento masivo” de aplicaciones que vas a tener que hacer para apagar las aplicaciones en un centro y arrancarlas en otro.

En conclusión, el principio de desacoplamiento y transparencia de la localización física de donde se ejecuta un servicio no es una cosa gratuita, ni siquiera una manía.

Además de mejorar el mantenimiento de las aplicaciones y la gran flexibilidad que ofrece a la hora de crear nuevas funcionalidades de negocio durante la vida normal de las aplicaciones, resultará de gran ayuda cuando cambiemos las máquinas de sitio ¿no te parece?.