Parece mentira la evolución que ha tenido el javascript. De ser considerado un lenguaje menor, un “pequeña molestia” que el desarrollador Java tenía que soportar para añadir un pequeño comportamiento a las páginas (como validar formularios), ha pasado con los años a ser el pilar sobre el que se construyen las más modernas y espectaculares aplicaciones web.

Con el paso de los años, ha ido cambiando uno a uno todos los principios sobre los que se asentaba el modelo web. Un modelo con un cliente fino (por no decir tonto) que se limitabs a mostra formularios y paginas de resultados al usuario. Con cada interacción de éste, se refrescaba toda la página, con las molestias esperas y efecto página en blanco que esto representa. Un estilo pobre, sin ninguna riqueza visual y por último, un modelo de petición/respuesta, el cliente pedía y el servidor respondía. ¿Que pasa si el servidor quiere tomar la iniciativa y ser él el wue inicie la interacción? Pues no había manera, al menos una manera sencilla que no implicase desarrollar algo muy complicado e ineficiente.

Bien, pues todo ello ha cambiado, gracias al javascript, a los CSS… Todo ello empaquetado en HTML 5.

WebSockets

Creo que ya todos hemos usado las nuevas interfaces de usuario en las webs modernas. Webs como Facebook, Google y muchas otras.
Sin embargo, la implantación de las aplicaciones con comunicación bidireccional completa (lo que se llama full duplex) todavía le falta un tiempo. Uno de los motivos para la espera es la infraestructura: tanto el navegador como el servidor deben de de soportar este protocolo.
La otra razón, la principal creo yo, es que las aplicaciones deberán diseñarse teniendo en cuenta la posibilidad de que la comunicación sea iniciada por el servidor. Para ello hará falta familiarizarse con este nuevo protocolo y realizar la implantación.

¿Que se puede hacer con websockets?

Por el momento los usos más claros son la implementación de juegos multijugador, aplicaciones de chat, actualización del muro o timeline de en las redes sociales y sobre todo, aquellas aplicaciones que deben mostrar información al usuario constantemente actualizada como resultados deportivos, información económica, etc.

En general, también aquellos escenarios en los que se debe avisar o informar al usuario ante cualquier evento que ocurra en el sistema, por ejemplo, una notificación o la finalización de una tarea que el usuario ha pedido previamente. Pero esto sólo es la punta del iceberg, los increíbles usos que los desarrolladores harán de esto no podemos ni imaginarlos.

Una vez más, la web ha cambiado, y no volverá a ser lo mismo.

Comparte este artículo:
Share