La adopción de SOA por una organización no es una cosa trivial. Necesita una inversión en tiempo y en dinero.

Y no sólo es una cuestión de un cambio tecnológico, de compra de licencias de servidores de aplicaciones, de herramientas de desarrollo, etc. es mucho más que eso.
En muchas ocasiones conlleva un cambio total de mentalidad en la organización T.I. de la empresa.
Un cambio mayor si venimos de un mundo que podemos calificar de tradicional:
  • aplicaciones silos aisladas que no se integran entre sí
  • aplicaciones implementadas en lenguajes no orientadas a objetos,
  • cuando no se tiene un concepto de propiedad de los datos
  • etc…
Por supuesto, este gasto inicial más elevado (comparado con una aplicación tradicional) se verá compensado por:
  • una reutilización efectiva de los servicios que se vayan creando (por fin se puede llegar a una reutilización real).
  •  Multicanalidad: Independiente del canal de negocio que debamos atender (oficinas, internet, B2B, etc.) podremos reutilizar el mismo servicio de núcleo de negocio con transformaciones o adaptaciones de los datos en caso necesario
  • Flexibilidad de cara al negocio, ya que se puede crear un nuevo servicio componiendo otros ya existentes.

Debemos ser capaces de justificar la inversión necesaria y calcular el ROI para el negocio. Estas son tres posibles opciones para hacerlo.

Opción 1: calcular el ahorro

Para ello deberíamos establecer un cálculo basado en:
  • Para un servicio individual, calcular el costo del diseño, desarrollo, pruebas e implantación
  • Sumar el coste que conlleva lograr que el servicio sea reutilizable
  • Determinar el grado de reutilización

Opción 2: una imagen vale más que mil palabras

También se puede optar por un argumento más gráfico. Como el que ha presentado Oracle en el contexto del Open World 2011. En un diagrama sobre una pizarra se muestran los componentes o programas que existen en la actualidad y su relación entre ellos. Una madeja difícil de desenredar.

Opción 3: referencias de casos de éxito

Otra opción es citar casos de éxito. Aunque aquí hay que tener especial cuidado en seleccionar un ejemplo que sea semejante a nuestro caso, a ser posible del mismo país y sector.
Teniendo en cuenta lo anterior, vemos que la experiencia de estos casos de éxito gira en torno a:
  1. Menos programación: aprovechando la reutilización de los servicios y la multicanalidad. Ya no será necesario desarrollar un programa para las oficinas y otro para internet. El servicio será el mismo.
  2. Menor time to market: además de facilitar la creación de nuevas soluciones de negocio mediante la combinación de servicios ya existentes, con una arquitectura orientada a servicios es mucho más fácil integrar nuevos sistemas (de compras o fusiones de otras empresas, sustitución de unos productos comerciales por otros, etc. etc.)
    Uno de los fundamentos de SOA es el desacoplamiento de los servicios y sistemas.
  3. SOA es la base para implementar procesos de negocio. Con los servicio proporcionados por SOA es posible construir procesos de negocio más eficientes que ahorran dinero a la empresa

Conclusión:

Una de las primeras cosas en las que tenemos que pensar para implantar SOA en una organización es justificar el retorno de inversión de cara al negocio, con ahorro de costes, flexibilidad y menor time to market.
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